Retroanálisis: Zero Wing

julio 14, 2011 at 10:04 am 14 comentarios

Hubo un tiempo en el que los bollycaos regalaban pegatinas con portadas de juegos de Mega Drive, Master System II y Game Gear, junto con letras del abecedario acompañadas por el chulo de Sonic en alguna pose molona. Estas pegatinas, aparte de servir para formar las palabras pedo, caca, puta y pis y pegarlas en los libros de EGB de la época, también tenían la función de hypear a los jóvenes. Si hamijos, ¿a qué no sabíais que antes se hypeaba de esta manera y no con videos de 20 minutos?. A veces incluso, la grasa del bollycao se filtraba y las pegatinas se quedaban hechas un asco. Aquello era infancia y no la de nuestros hermanos, primos, hijos o mascotas. Habían portadas orgásmicas, como la del Gynoug, Alisia Dragoon o la del shmup del que voy a hablar: Zero Wing.

Sin internet y con la pasta justa para comprar la Mega SEGA o la Super Juegos, nos bastaba una simple portada para hacernos babear, y así fue como Zerowing me enamoró. Aquella mítica nave amarilla con un amenazante fondo donde se intuían las fauces de un boss era capaz de crear erecciones en mi y en mis compis poseedores de la consola de SEGA. Sólo en algunos, porque otros tenían la Super Nintendo y ya se sabe que por aquella época si tenías una Super eras mariquita, y punto. Pero bueno, antes de que se me vaya el retroanálisis de las manos vamos allá de una vez por todas con las bondades de este mítico juego de Toaplan.

El título vió la luz en recreativas en 1989 y en dos sistemas domésticos: Mega Drive y PC-Engine en el 91 y 92 respectivamente. Me centraré en la versión de la Mega, que es la que jugué en su momento. Todos los que amáis el género sabéis de sobra la trayectoria de Toaplan en esto de los videojuegos, pero para refrescaros el poco cerebro que os queda os recuerdo otros míticos shmups como Batsugun, Hellfire, Truxton o Twin Cobra, si aún así no tenéis ni zorra de lo que hablo podéis coger vuestras putrefactas consolas de nueva generación, tirarlas por la ventana y pegaros un tiro. Normalmente sólo me voy a la cama con shmups de scroll vertical, pero existen algunas excepciones horizontales que de vez en cuando cuelo entre mis sábanas. Total, si tiene alas y dispara me vale. Zerowing es uno de esos casos, con un scroll horizontal y unas cuantas ideas prestadas de otros grandes como R-Type que lejos de ser de lo mejorcito del género supo ganarse una fiel legión de fans, entre otras cosas por uno de los memes más conocidos en el mundo de los videojuegos: “All your base are belong to us“. ¿Os suena ahora?, ¿Tampoco? Pues me la suda porque no voy a hablar de dicha anécdota. Google es vuestro amigo.

La famosa portada

A pesar de no contar con un apartado gráfico a la altura de algunos representantes de la consola, y ni de lejos con las grandes joyitas de Super Nintendo, el cartucho de Toaplan cumple. El trabajo en los escenarios es un tanto cutre y quizás lo más destacable sea el diseño de algunos de los bosses finales, el resto la verdad es que simplemente se limita a cuplir con la labor de mata-mata de toda la vida. Eso si, el diseño de la Zig a día de hoy todavía me la sigue poniendo dura, y aunque tenga ciertas similitudes con la R-9 a mí me sigue pareciendo una cucada. Después de una espectacular intro traducida al inglés por un mono politoxicómano ponemos en marcha la maquinaria para comenzar el primero de ocho niveles que tenemos por delante. Lo cierto es que la extensión de estos está bien comparada con la de otros juegos. Tendremos los habituales malotes de medio nivel y las cochinas supremas de final de nivel que como ya comenté tienen un diseño aceptable. El boss del primer nivel sigue siendo mítico. Distintos escenarios con variedad de enemigos acorde con la ambientación de cada uno de ellos, con rutinas previsibles como casi todas las de la época pero cabroncetes como siempre.

A nivel jugable, en Zerowing podíamos alternar entre tres disparos distintos, rojo, azul y verde, el cual os recomiendo. Cada uno de ellos es mejorable a través de los ítems con el respectivo color. El primero nos aporta dos navecillas compañeras que recuerdan al Hellfire, y que aparte de disparar también podemos chocar contra los enemigos. A partir de aquí podemos mejorar el disparo dos veces mas, aunque existe una última mejora que puede conseguirse a través de un objeto especial. Otros ítems servían para aumentar la velocidad de la nave y otro hacía las veces de bomba que podíamos proyectar en línea recta al estilo R-Type. Las similitudes con el título de Irem como podéis ver eran varias. Además el diseño de escenarios también bebía fuértemente de aquella saga, con pasillos y zonas que debíamos sortear aparte de dedicarnos a destruir a todo ser viviente. Otra característica jugable era la posibilidad de absorber a determinados enemigos para luego dispararlos, algo que no era del todo nuevo y que más tarde podríamos ver también en juegos posteriores. La dificultad no era tan alta como en monstruosidades del calibre de Hellfire, pero aún así era un reto en el nivel difícil a pesar de que las rutinas de los enemigos eran bastante simplonas.

Al contrario de su apartado gráfico, Zerowing si contaba con una música realmente buena, los temas de los tres primeros niveles y de la intro eran realmente interesantes, mostrando en ocasiones una faceta rokerilla a la que no estábamos aún acostumbrados en sistemas de 16 bits. Bravo por este aspecto. Aún así, siempre acabo quemando con la música de los shmups, ya que de tanto repetir algunas fases termino cogiendo una tirria tremenda a según que canciones. Por eso hoy opté por ponerme Let me be your armor de Assemblage 23 en modo repeat mientras rejugaba este clásico en el emulador de la Wii, el mejor uso que se le puede dar de momento a la consola de Nintendo hasta que salga el nuevo Zelda. “Zero Wing + Assemblage 23 + Drojas” es una grata experiencia, true story.

¿Qué mas os cuento?, uhm, para acabar el tostón sólo decir que queda muy molón saber de que juego salió aquel famoso meme, pero seguro que aún no tenéis pelos en el pecho y no os lo habéis acabado en difícil sin gastar continues porque soys unos cutres y unos modernos. Y yo si. Lo dicho, no es un shmup destacable, existen otras propuestas superiores en la plataforma, y si nos vamos a la competencia en Super Noentiendo ya ni te cuento. Aún así tiene ese halo de juego interesante, más que nada como os he dicho por la aparición en los cromos de bollycao. En el siguiente retroamor os cagaréis por patas porque os hablaré de otro “Portada-molona”: Gynoug.

P.D. Dedico este retroanal al gran Adol3. A lo mejor sin él no me hubiese animado a retomar el blog. Toda la suerte del mundo y descuida, que hurgaré algo en ese mercadillo.

Entry filed under: Mega Drive, Shmups. Tags: , , , , , , .

Marbú The Videogame Psychoville: Oscura estupidez

14 comentarios Add your own

  • 1. JuMaFaS  |  julio 14, 2011 en 2:52 pm

    Los niños de los chupachups reunidos de nuevo. X-DDD

    Y recuerdo que yo tenía esa pegatina de los Bollycaos, y en casa de mis padres todavía hay alguna pegada en mi antiguo armario, sobre todo de los de letras con Sonic al lado. 🙂

    Responder
  • 2. hatedpig  |  julio 14, 2011 en 4:16 pm

    Viva Bollycao! Las ventas debieron aumentar lo suyo por aquella época. No me los imagino ahora regalando pegatinas con portadas de PS3 xD

    Responder
  • 3. Adol3  |  julio 14, 2011 en 10:11 pm

    Los Bollycaos sabían nadar? Ahora comprendo como llegaron a las islas… xDDDDDDDDDDDDDDD

    Por aquí tengo un taco de esas pegatinas, y otras tantas adornan una de mis carpetas llenas de material hamoroso recopilado durante 20 años. 😀

    Zero Wing no es de los más grandes, no destaca en nada, pero tiene un encanto especial. Nunca lo terminé, creo que me quedé en una fase llamada “MINES” o algo así. No hay que negar que Toaplan se meaba en IREM a la hora de crear shoot’em ups.

    Posiblemente la más grande en el género, ni Technosoft, Irem , Taito ni leches.

    GYNOUG! No se que tiene ese juego que me pone tonto! Mira que es simple, pero siempre me fascinó! JUEGACO!

    Impaciente me hallo.

    Responder
  • 4. hatedpig  |  julio 15, 2011 en 9:58 am

    JA JA JA -_-

    Yo tenía muchas, pero a saber donde están ahora las pobres… las tiraría a la basura junto con todas las revistas de la época, cosa de la que me arrepiento.

    El Zero Sexual, digo Wing no es que sea gran cosa pero tiene su encanto. También coinido en que Toaplan era la puta ama, y actualmente es Cave la que corta el bacalao para mí gusto.

    El Gynoug en mi opinión es un truñaco, así que no se si va a salir muy favorecido en el análisis, pero bueeeeno ya veremos.

    Responder
  • 5. Adol3  |  julio 15, 2011 en 11:43 am

    Tal vez porque CAVE está formada por ex-miembros de Toaplan….

    Gynoug no es una caspa, burro, es un juego simple pero que encierra un gameplay muy adictivo y jodido a la vez.

    Usted debería probar Wings Of Wor, igual le gusta más… xDDDD

    Responder
  • 6. hatedpig  |  julio 15, 2011 en 12:33 pm

    Anda que la misma caca con distinto bautizo. Gynoug tiene su encanto, pero no me parece nada destacable eh!

    Responder
  • 7. All your blog are belong to us (CVI)  |  julio 15, 2011 en 7:47 pm

    […] MegaDrive y es un shmup, cómo no íbamos a acercarnos al retroanálisis de Zero Wing que han publicado nuestros compañeros de 16 bits Generation. Un acercamiento de jugón a jugón […]

    Responder
  • 8. gamboi  |  julio 15, 2011 en 9:40 pm

    Querido Adol, Gynoug es uno de los truñacos más infumables que he catado en una MD, ESTO ES ASÍ.

    Sobre Zero Wing no puedo hablar mucho, ya que casi no lo he catado (algunas partidas en el emu), pero sí que recuerdo que era pasable y medianamente jugable. Gynoug no puede decir lo mismo, es para mandarlo a la hoguera directamente.

    Responder
  • 9. Adol3  |  julio 15, 2011 en 10:11 pm

    Tengo al Gynoug y al Wings Of Wor llorando en la estantería…. ¡malas personas!

    Responder
  • 10. hatedpig  |  julio 15, 2011 en 10:48 pm

    Quémalos!

    Responder
  • 11. All your blog are belong to us (CVI) | La Isla Buscada  |  julio 16, 2011 en 5:01 am

    […] MegaDrive y es un shmup, cómo no íbamos a acercarnos al retroanálisis de Zero Wing que han publicado nuestros compañeros de 16 bits Generation. Un acercamiento de jugón a jugón […]

    Responder
  • 12. Adol3  |  julio 17, 2011 en 9:40 pm

    Pero si les tengo un cariño…..

    Responder
  • 13. pixfall  |  julio 18, 2011 en 5:29 pm

    juegazo! launque yo me lo pase en emulador, ya que el juego nunca salió en américa por lo que no era posible adquirirlo por estas tierras. y la verdad me lo pasé porque me llamaron muchísimo la atención aquellos horrores de traducción.

    además de dicha curiosidad el juego en sí me pareció excelente, junto con r-type debe ser de los mejores shooters de scroll lateral que he tenido la suerte de probar.

    PD: me parece haber visto tus escritos en el pixel ilustre, pero desconocía que tenías un blog propio. ya he revisado que tienes algunas entradas muy interesantes por cierto…

    Responder
  • 14. hatedpig  |  julio 18, 2011 en 8:27 pm

    Hola pixfall! Gracias por comentar. Coincido contigo, quizás Zero Wing, Hellfire y los R-Type sean mis favoritos en cuanto a scroll lateral. Nos leemos!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Hits

  • 657,103

Archivos

Artículos destacados

CC
16 Bits Generation pertenece a hatedpig y está bajo licencia Creative Commons.

A %d blogueros les gusta esto: